Lingua Castelá e Literatura

#ENTREVISTAS DESDE O CONFINAMENTO 07 Saabela Caamaño entrevista a Herminia, muller do campo.

 

«No podría comparar esta situación con nada de lo que

he vivido en estos 95 años que tengo»

 

Mª Herminia Mirás Mantiñán nació el doce de junio de 1924 en Crendes, una parroquia de Abegondo, A Coruña. Ella es una mujer que ha dedicado toda su vida a las labores del campo, tales como sembrar diferentes tipos de cosechas o criar animales que posteriormente servirían para alimentar a su familia. Valiente desde muy joven, sabemos que jugaba al fútbol cuando aquello era únicamente un deporte para hombres, hoy nos cuenta cómo vive ella esta situación tan sobrecogedora.

 

En primer lugar, doña Herminia, ¿qué piensa usted de todo esto que está pasando? ¿Cómo se siente?

Con este virus que hay yo estoy muy deprimida la verdad, muy triste porque ya no puedo ver la televisión. No puedo verla porque me pongo muy nerviosa y luego no duermo por las noches. Tengo 95 años y puedo prometer que en ese tiempo pasaron muchas cosas, pero nunca algo parecido a esto que nos ha tocado vivir. Vivo con miedo, no sólo por mí, que soy una persona mayor dentro de otros grupos de riesgo; sino también por mis nietos, que siguen yendo a trabajar, por mis hijos o por mi círculo de amigos. Además, ver tanta gente muriendo cada día es algo muy desagradable; a mí me hace recordar a las penurias de la Guerra Civil y su posguerra. Es algo realmente duro. Ves a tantas familias que tardan en saber dónde están los cuerpos de sus fallecidos y que no podrán acompañarlos en momentos tan difíciles… Es algo terrible. Tengo la alegría de convivir con mi hijo y mi nuera y de tener muy cerca a mi nieta y mis bisnietas, eso hace que pueda disfrutar y distraerme un poco de todo esto que está pasando.

 

¿Cómo cree que sería todo esto si hubiese ocurrido hace cincuenta años?

Hace cincuenta años no teníamos nada. Antes teníamos que hacernos unas zapatillas en casa para poder salir a la calle. Ahora ha cambiado mucho el mundo, tenemos tres o cuatro pares de zapatos. No teníamos apenas ropa y mucho menos una higiene que nos permitiera salvarnos de algo tan contagioso como esto. Tampoco teníamos medicina eficaz, no había tanta investigación en la ciencia. En los tiempos de antes no teníamos a nadie que mirara por el bien de todos, cada uno tendría que salvarse de la mejor manera posible y con lo que estuviera a su alcance.

Ahora que me haces esta pregunta me acuerdo de una anécdota que ocurrió después de la guerra. Iban dos hombres en carro hacia Carral en el tiempo del hambre, el año 1941, uno era de Bribes y otro de San Vicente. Uno llevaba dos ferrados de maíz y decía “O que se farte de pan este ano é un lambón” y el otro, que era mucho más pobre, le dijo “Pois mira, ven hoxe pola tarde á miña casa e fártote de bola”. No teníamos nada, pero fuimos solidarios y honrados. Siempre se podía ayudar al vecino, porque el vecino sería el único que iba a ayudarte si tú lo necesitabas. Si fuera hace cincuenta años todo sería muchísimo peor, en todos los aspectos.

 

¿Con qué vivencia propia compararías esta situación?

No podría comparar esta situación con nada de lo que he vivido en estos 95 años que tengo. Lo único que sé es que esto va a traer un miseria muy grande. Vuelvo a recordar el periodo posterior a la guerra. Ojalá no se repita algo tan horrible. Esperemos que no sea tan terrible, pero lo vamos a pasar mal. Yo creo que esto no va a traer nada bueno. La gente está sin trabajar, las empresas cerradas… Va a traer una crisis muy grande.

 

Si usted fuera la que tuviera que coordinar al Estado para hacer frente a esta crisis, ¿en qué se centrarían sus objetivos?

Yo no sé cómo dirigiría todo esto, es una labor muy complicada. Pero desde luego, invertiría

todo el esfuerzo posible en la investigación para encontrar un medicamento o una vacuna que nos proteja de un nuevo brote. Recuerdo el auge de la tuberculosis. Moría mucha gente. Hasta que se descubrió la penicilina, después ya no murió más gente. Lo más importante para mí es encontrar una vacuna, desde luego. Mi objetivo sería ese.

 

Usted, como ya dijo antes, está dentro de los grupos de riesgo. ¿Qué fue lo primero que le preocupó cuando se proclamó el Estado de Alarma por la crisis sanitaria del covid-19?

Me sentí bastante agobiada, la verdad. Aparte de tener una edad, también soy diabética. Por lo que supone un riesgo mayor.

 

Por último, ¿cómo cree que será la nueva realidad cuando todo esto acabe?

No sé cómo será todo cuando salgamos. Es algo que me angustia. Solo puedo preocuparmesobre cómo será el mundo que les dejaremos a los que vendrán. Me preocupa por mis nietos ybisnietos. A eso es a lo que más miedo tengo. Supongo que tendremos que guardar lasdistancias unos meses y que las mascarillas nos acompañarán otros tantos.

 

SABELA CAAMAÑO REBORIDO. 1.º C BACH.

 

wikimedia

#ENTREVISTAS DESDE O CONFINAMENTO 06 Noa Codesido entrevista a Miguel dependiente dun supermercado en A Coruña

 

«LA GENTE QUE ANTES VENÍA CON SU ROLEX Y NOS MIRABA POR ENCIMA DEL HOMBRO, AHORA ES CONSCIENTE DE QUE TODOS SOMOS PERSONAS»

 

Miguel Otero tiene veintiséis años y reside en los alrededores de A Coruña. Él es uno de los muchos dependientes que trabajan atendiendo en supermercados durante la caótica situación que estamos viviendo actualmente: la expansión del coronavirus y el decreto de permanecer confinados en nuestros hogares.

 

Buenas tardes, Miguel. En primer lugar, nos gustaría saber qué tipo de medidas de prevención contra el coronavirus se han aplicado en vuestro centro de trabajo.

¡Buenas tardes! Al principio, intentábamos lavarnos las manos al entrar ysalir del supermercado y no tocarnos la cara. A medida que esto avanzó nos fueronproporcionando mascarillas, guantes, pantallas, geles desinfectantes, etc. Además,se colocaron unas mamparas en las cajas y se dibujaron unas líneas en el suelo conla distancia de seguridad al hacer cola.

 

Photo by Anna Shvets from Pexels¿Os sentís seguros con este tipo de precauciones?

Sí y no. Sabemos que las medidas que se tomaron son adecuadas, pero la verdad es que estamos nerviosos por el riesgo que tenemos de enfermar al trabajar en un sitio como este.

 

Entiendo. Y, respecto a los clientes que frecuentan el supermercado, ¿cómo son sus actitudes: respetuosas y solidarias o, por el contrario, impulsivas y desconsideradas?

Aunque hay mucha gente que respeta las medidas, sigue habiendo inconsciencia, especialmente por parte de los mayores. Algunos, por ejemplo en la charcutería, se apoyan en la vitrina o no respetan la distancia de seguridad. En cajas pasa lo mismo, la gente quiere acabar de comprar rápido y esto provoca un descontrol en los clientes y en los trabajadores.

 

¿Qué les pediríais a los consumidores?

Ser capaces de ponerse en la piel de los demás, tanto en la de otro cliente como en la nuestra.

 

¿Cuáles son los productos que adquieren mayoritariamente los compradores? ¿Hay, por lo tanto, desabastecimiento de alguno de ellos?

Al principio sí que es verdad que, como decían en las noticias, la gente compraba mucho papel higiénico, pero ahora escasean otros productos: lejía, Sanitol, alcohol para desinfectar, guantes de usar y tirar. También se nota que aumentó la compra de botellas de agua y algunas carnes y frutas.

 

Desde tu punto de vista, ¿qué es lo más difícil de tener que trabajar en una situación como la actual?

Aparte de la tensión que hay en el supermercado, el uso de mascarillas o pantallas no nos deja tener la misma cercanía que antes con el cliente y, además, nos resultan bastante incómodas.

 

¿Crees que, tras esta situación, la sociedad se ha concienciado de la verdadera importancia que tienen trabajos como los vuestros?

Sí, sin duda. Por ejemplo, gente que antes venía con su Rolex y nos miraba por encima del hombro, ahora es consciente de que todos somos personas y merecemos el mismo respeto independientemente de lo que cobremos o de nuestro trabajo.

 

NOA CODESIDO CENTOIRA. 1.º C BACH.

 

#ENTREVISTAS DESDE O CONFINAMENTO 05 Lucía Sánchez entrevista a Inés Barbeito, ex do Aguiar e membro do equipo de traballo para a predicción da COVID–19 en Galicia

 

«El COVID–19 cambió el foco de atención de mi trabajo»

 

Inés Barbeito Cal (1992) es graduada en Matemáticas por la USC. Asimismo, posee la titulación de Máster en Estadística, PhD en Estadística y Operación de Búsqueda. En la actualidad es contratada predoctoral en la UDC. Del mismo modo, imparte clase de Estadística en el grado de Biología y de Matemáticas en el grado de Química. También forma parte del equipo de trabajo para la predicción de la epidemia COVID–19 en Galicia por encargo de la Dirección General de Salud Pública.

 

¿Cómo cambió tu vida este confinamiento?

A nivel de movilidad, nada distinto de como nos afectó a todos. Es un hecho que, en general, no estamos acostumbrados a estar en casa todo el día y es algo a lo que nos tuvimos que adaptar. A nivel laboral, lo que a mucha gente también le ocurre: teletrabajo. Es duro seguir con el mismo ritmo de trabajo cuando todo tu entorno cambia y es complicado seguir con la labor que estabas desempeñando cuando el contacto ya no es presencial. Como ya digo, algo a lo que también mucha gente se ha tenido que adaptar (muchas veces con hijos pequeños a los que cuidar, por ejemplo). Además de este cambio repentino, no podemos olvidar la constante incertidumbre y, en parte, nerviosismo, que padecemos día a día, al no saber si un ser querido se va a infectar o cuándo acabará esto. Además, todos somos plenamente conscientes de la saturación sanitaria actual, por tanto ya no es solo preocupación porque un ser querido se infecte de coronavirus, sino que enferme y no reciba la atención sanitaria que requeriría (y recibiría en condiciones normales). Tanto así que si tuviese que escoger una palabra que definiese este período sería «miedo».

Por otro lado, en el ámbito al que yo pertenezco, el de matemáticas, se ha desarrollado una iniciativa a nivel estatal para tratar de manejar los datos que la Consellería de Sanidad (Galicia) o el Ministerio de Sanidad (España) suministra. Por ejemplo, para poder predecir cuál será la evolución de la pandemia con modelos matemáticos. Con esto quiero decir que no solo ha cambiado lamodalidad de mi trabajo durante el confinamiento (presencial a online), sino también el foco de atención del mismo.gaussiana wikipedia

 

¿Cómo pueden las Matemáticas y, en concreto, la estadística ayudar a frenar o sobrellevar el coronavirus?

Desde el punto de vista estadístico, sería útil que, con días o una semana de antelación, la comunidad sanitaria y las instituciones del Gobierno o de la Xunta (en el caso de Galicia) contasen con una predicción del número de camas de UCI que se prevé que van a necesitar, del número de casos nuevos que va a haber, etc. De esta manera, al saberlo de antemano, se estaría preparado, habilitando más camas de cuidados intensivos, por ejemplo.

 

¿Qué iniciativas se están llevando por parte de la comunidad matemática española?

Se ha creado una página web (http://matematicas.uclm.es/cemat/covid19/) en la que se invita a investigadores del área a proporcionar métodos predictivos de la evolución de la epidemia en España, con un horizonte de 7 días, atendiendo a: el número de casos, el número de pacientes en UCI, el número de fallecidos, el número de recuperados y el número de hospitalizados. Con estas aportaciones, el Comité Matemático creado por el Gobierno para hacer frente a la epidemia, elaborará un metamodelo de predicción. Esto es, utilizará todos los métodos predictivos y luego elaborará una media ponderada de los resultados, distribuyendo los pesos como proceda. Por ejemplo, desde el grupo de investigación al que pertenezco, MODES, se han realizado equipos de trabajo para llevar a cabo diferentes propuestas. Por un lado, se está intentando realizar predicciones de la evolución de la pandemia y, por otro, predicciones de la evolución de un paciente. Para esto último se necesitarían los datos

desagregados, que actualmente son muy difíciles de conseguir.

 

¿Cómo se hacen las predicciones?

Se pueden hacer de distintas maneras atendiendo a la distribución de los datos. Por ejemplo, se pueden utilizar modelos paramétricos que modelicen la serie de datos y, con eso, hacer una predicción con un determinado horizonte. Otro enfoque podría ser desde el punto de vista no paramétrico, es decir, tratando de estimar cómo sería la predicción de la curva de infectados/pacientes en UCI/fallecidos/hospitalizados/ recuperados, a partir de los datos suministrados. Para ello existen diferentes técnicas estadísticas. Por citar una, podría tratar de buscarse una curva similar a la curva de infectados que tenemos en Galicia, de otra comunidad autónoma o de alguna región italiana en la cual la epidemia haya empezado antes y, con ella, predecir qué ocurriría en los próximos siete días. Para «buscar» esta proximidad, se podría encontrar aquella curva cuya distancia sea mínima con la gallega, considerando diferentes distancias (las más comunes, L1 y L2). Otras técnicas podrían ser utilizar modelos de regresión, modelos de curación con datos censurados, etc.

 

En los medios de comunicación se habla de un minuto a minuto acerca del COVID-19, como si dispusiésemos de datos nuevos en el momento. ¿Esto realmente es así?

Para nada. Los datos oficiales se actualizan una vez al día sobre las 11 o 12 de la mañana. Estos datos están disponibles en la página web del ISCIII (https://covid19.isciii.es/). El resto de la información que se aporta, al margen de estos datos oficiales, son puro debate o tertulia que, en mi opinión, puede ser peligroso al jugar con el miedo de la gente. El problema de los datos oficiales es que no son del todo transparentes, o no todo lo transparente que a un estadístico le gustaría. Por ejemplo, Sanidad ha tardado una semana en ofrecer los datos tanto de afectados como de fallecidos, desagregados por edad. Además, hay gente no diagnosticada que sí padece coronavirus (asintomáticos o con síntomas leves) o, también, pacientes que sí se someten a los tests pero éstos ofrecen falsos positivos o falsos negativos. Esto hace realmente difícil poder predecir, por ejemplo, cómo será la curva de infectados en un horizonte de x días. Una de las propuestas encabezadas por Ricardo Cao, presidente del Comité Matemático creado por el Gobierno para hacer frente al coronavirus e investigador principal del grupo MODES, es precisamente diseñar un muestreo aleatorio que permita elegir al azar unos cientos (quizá mil) «ciudadanos testigo» a los cuales hacer tests rápidos. Esto permitiría extraer conclusiones fiables y lo más completas posibles acerca de la población global, ya que se podría estimar con alta precisión la proporción real de españoles portadores del virus en función del tiempo.

 

¿Produce algún cambio en las predicciones realizadas el hecho de disponer de nuevos tests más rápidos?

Sí, desde luego. Por un lado, no sabemos en qué momento se empiezan o han empezado a utilizar. Por otro lado, la utilización de nuevos tests hace que todos los datos que había disponibles hasta el momento no sirvan. Esto es así porque la tendencia y la distribución de los datos cambiarían totalmente.

 

Photo by Edward Jenner from PexelsEn los medios de comunicación no dejan de hablar sobre «la curva de contagios». ¿Cómo se puede saber los datos para crearla? ¿Cuánto de reales «la curva de los afectados»?

Hay que tener en cuenta que los datos oficiales de los que se disponen no son lo suficientemente completos como a uno le gustaría. Con esto quiero decir que la tasa de población infectada no es real, pues no se le está haciendo test a aquellas personas que son asintomáticas o que presentan síntomas leves, pero sí son portadoras del virus. Por tanto, hay que tener mucho cuidado en las afirmaciones que se dan. Para saber esto, habría que tener una visión global de la curva de infectados hasta el momento y observar su tendencia. Se habló también de que «habíamos aplanado la curva», esto lo que quiere decir es que la velocidad de contagio es mucho menor que antes.

 

¿Es factible o complicado hacer predicciones estadísticas estos días?

Es realmente complicado hacer predicciones realistas estos días, debido precisamente a la falta de completitud de los datos oficiales de los que se disponen. Esto se podría solventar parcialmente, por ejemplo, con la propuesta citada anteriormente de Ricardo Cao, para poder estimar la proporción real de infectados.

 

¿Qué repercusiones tiene para ti la docencia online?

En la actualidad paso alrededor de seis horas diarias, incluidos sábados y domingos, para impartir clase o corregir trabajos que deben realizar los alumnos. Es bastante cansado y echo de menos esa interacción constante alumno–profesor que tiene lugar en la docencia presencial. Poco se habla en esta crisis sanitaria del papel docente, de su preocupación por su alumnado, del agobio de intentar reinventar la educación en veinticuatro horas. Nadie estaba preparado para una educación online y, sin embargo, se está llevando a cabo. Afrontar de repente un cambio de tal calado supone una dedicación mucho mayor, de horas y horas al día, para poder atender a los alumnos. Escucho a profesores estos días y su preocupación no es cómo van a evaluar a sus alumnos o si les da tiempo a dar todo el temario, su preocupación es por el alumnado que no tiene un ordenador en su casa, que no tiene accesibilidad a internet, aquel alumnado que vive una situación de violencia en casa o el alumnado de educación especial. En este sentido, el ordenador y la tecnología nunca van a poder sustituir al profesor, que le presta al estudiante la preocupación, el interés por lo mejor para su alumno, la atención individual, el cuidado. Todo esto nunca lo podrá ofrecer la docencia online

 

¿Cuál es tu valoración sobre la docencia online?

Considero que actualmente y ante esta situación excepcional de estado de alarma, las instituciones educativas y, también, el Gobierno, pretenden exigir normalidad a costa de ignorar la realidad del alumnado. Siendo realistas, actualmente no hay plenas garantías académicas y de evaluación para todo el mundo. Ni todas las familias pueden permitirse tener un ordenador en sus casas a plena disposición de sus hijos, ni todas las zonas geográficas del territorio español tienen igual accesibilidad a Internet. Ignorar esto y, simplemente, abogar por la continuidad del curso académico «como si nada pasase»pone en entredicho, bajo mi punto de vista, una de las premisas de la Constitución Española: la igualdad y el derecho a la educación. Dicho esto, esta situación, aunque también vista por numerosos pedagogos como un impulso de la innovación educativa, deja claro, en mi opinión, que la docencia online nunca podrá sustituir a la docencia presencial.

 

LUCÍA SÁNCHEZ CAL. 1.º C BACH.

#ENTREVISTAS DESDE O CONFINAMENTO 04 Lucía Castaño entrevista a Noel, estudante e traballador nun centro de menores coma integrador

«Ahora nos damos cuenta de lo afortunados que somos»

 

 

Noel, un joven de 24 años, estudiante de Educación Social y trabajador en un centro de menores como integrador, nos contará su experiencia y cómo le está afectando a él la situación actual provocada por el COVID-19.

Elegí a mi hermano por el hecho de ser un joven activo, por lo que su rutina cambió bastante, además de un estudiante y un trabajador que debe seguir trabajando en plena pandemia.

 

¿En que te está afectando más esta situación que estamos viviendo?

Pues a nivel personal me está afectando en mi rutina diaria, ya que al estar confinados mi ritmo de vida ha cambiado. Lo que peor llevo es no poder ver a mis seres queridos. Por otro lado, en el ámbito laboral me afecta en cambios de horarios y jornadas más largas.

Foto de cottonbro en Pexels. Uso gratuíto

¿Cómo crees que será resuelto todo lo relacionado con los estudios y los cursos académicos? O, dicho de otra forma, ¿qué crees que sería lo más justo para todos vosotros?

Pues no sé que medidas se acabarán adoptando, creo que el retomar las clases va a ser muy complicado, pero que tampoco se debería parar totalmente el sistema educativo. El hecho de empezar el año que viene haciendo el mismo curso que este año no es justo, entonces creo que lo acertado sería seguir evaluando mediante trabajos o exámenes online a todos los alumnos, aprovechando las distintas plataformas que hay para comunicarnos. Eso sí, se debería dotar de instrumentos a todo el mundo, ya que hay familias que no disponen de ordenador, conexión a internet, etc.

 

¿Cómo fue tu reacción tras el comunicado de que el confinamiento se alargaba 15 días más de lo previsto?

Me lo esperaba. Otros países como China o Italia también adoptaron estas medidas y aquí, al ir por el mismo camino, se veía venir que iba a ser igual. Por otro lado, me parece lo más coherente, hay que anteponer la salud e intentar tomar todas las medidas posibles para acabar con el virus cuanto antes.

 

Dado a que tu profesión exige seguir trabajando, ¿qué nos puedes contar relacionado con ello?

Por un lado, es un alivio el poder salir de casa y desconectar de la rutina. Lo malo es que estás más expuesto a contraer el Covid-19 y te preocupa, tanto cogerlo tú como contagiar a tus familiares y usuarios con los que trabajamos.

 

¿Qué será lo primero que hagas en cuanto nos dejen volver a la rutina habitual?

Pues habrá que ver cómo evoluciona todo y qué medidas se adoptan, pero supongo que lo primero que haré será disfrutar de esas pequeñas cosas como son los paseos, hacer deporte al aire libre e ir a ver a mis familiares, por supuesto.

 

¿Qué tipo de población crees que lleva, o debería llevar, peor la situación? ¿Por qué?

Creo que quien lo lleva peor son aquellos que son más vulnerablesante el virus, como las personas mayores o la población de riesgo. Perotampoco hay que olvidarse de todas esas personas que tienen unasituación personal difícil, aquellas que han tenido o tienen problemaseconómicos para subsistir o todas esas personas que tengan que convivir enun ámbito de violencia de género.

 

Si tuvieses algo en tus manos y pudieses hacerlo, ¿qué cambiarías respecto a cómo se actuó, y se sigue actuando, frente a esta situación?

Creo que a toro pasado es muy fácil hablar. Es una situación sin precedentes y muy difícil de gestionar que supongo que las personas encargadas de tomar las decisiones lo han intentando hacer de la mejor forma posible.

 

¿Qué dirías que es esa cosa la cual antes no valorabas y tras esta situación te diste cuenta del valor que tenía realmente?

Pues las cosas más cotidianas de nuestras vidas: los paseos, las conversaciones cara a cara, poder ir al supermercado sin riesgos, ir al gimnasio…, la rutina en general, a veces no la valoramos, pero ahora nos damos cuenta de que somos unos afortunados.

 

Y, por último, ¿qué moraleja sacas de todo esto que estamos viviendo?

La moraleja que saco es que hay que tener más empatía. Las problemas que suceden "al otro lado del charco" siempre nos dan igual. Situaciones de pandemias en otros continentes, o diferentes tipos de catástrofes, pasan desapercibidas para nosotros cuando no debería de ser así. Con esto que estamos viviendo, nos damos cuenta de que también nos puede pasar a nosotros, que nadie ni nada está libre de sufrir algo parecido y de que no somos invencibles. Esto también me hace aprender que hay que valorar la vida, lo que tenemos y a quien nos rodea, porque no sabemos nunca en qué momento podría acabar.

 

LUCÍA CASTAÑOS RAMOS. 1.º E BACH.

 

#ENTREVISTAS DESDE O CONFINAMENTO 03 Antón Sánchez entrevista a unha traballadora do CHUAC

 

«Lo peor aún está por llegar»

 

 

 

La entrevista se la voy a hacer a mi vecina, la cual no ha querido dar su nombre. Lo primero, darle las gracias por haber aceptado la entrevista debido a las duras situaciones en las que se encuentra. Para que la conozcáis mejor, trabaja en el CHUAC y con esta situación tiene que hacer jornadas de a veces incluso más de 12 horas. Después de esta breve introducción vamos a empezar con la entrevista.

 

 

 

La primera pregunta, ¿cómo se está viviendo la situación en el CHUAC?

foto de stock gratuita en pexels

 

 

Pues verás, sinceramente las cosas están fatal, lo tienen todo muy mal controlado y no se cumplen todas las medidas de seguridad que se deberían cumplir. No hay suficientes camas para todos los pacientes; esto nos ha llevado a tener que mandar a pacientes a casa con otras dolencias que no fueran el coronavirus para poder dejar camas y habitaciones libres. Muchos de estos pacientes fueron mandados a sus casas antes de haber terminado su recuperación, poniendo así en peligro una nueva recaída en los que tenían alguna enfermedad.

 

 

 

En las noticias se puede ver que no hay suficiente material tanto para los pacientes como para los enfermeros, imagino que el CHUAC estará en esta situación.

 

Pues si, como ya te dije antes no tenemos camas suficientes para poder tratar a todas las personas que nos vienen. A esto le tenemos que sumar también el material como mascarillas, guantes, trajes de protección y respiradores. Muchos de los enfermeros no tenemos estos utensilios y los tenemos que comprar o nos arriesgamos a transmitir las enfermedades por todo el centro.

 

Pese a todo hay veces que llega gente que nos trae de forma voluntaria mascarillas. Esto me hace mucha gracia, porque solo nos lo traen los dueños de bazares, o sea, chinos. La verdad esto dice mucho de nosotros cuando ni siquiera somos capaces de comprar unas mascarillas por internet para llevar al hospital, sino que es gente de otros países la que ayuda a sacar esta situación adelante. Yo siempre me había quejado de los bazares, que le quitaban la clientela a comercios españoles por sus bajos precios, etc., pero, la verdad, con esto me han sorprendido mucho. No sé si esto les va a llegar, pero desde aquí les doy las gracias.

 

 

 

La tercera pregunta que te quería hacer es ¿cómo ves la evolución de la pandemia con el paso del tiempo?

 

Sinceramente esto va a durar mucho tiempo. La gente no se lo toma en serio y se piensa que solo va a durar 40 días. En China se tomaron las cosas muy en serio y el confinamiento duró unos 60 días, creo recordar. Pero aquí en España no se toman las cosas en serio, hay gente que sale a pasear con la excusa del perro, otras que se recorren cuarenta kilómetros para tirar la basura... cosas así. Aunque lo peor no es esto, lo peor aún está por llegar, cuando acabe la pandemiatodas nuestras vidas van a dar un gran cambio. La crisis que va a haber por todas las empresas que tengan que cerrar, todos los trabajadores que se están yendo al paro... si lo pasamos mal con la crisis del 2008 con esta vamos a flipar. Recomiendo que la gente empiece a ahorrar dinero y a reducir gastos porque se viene una muy gorda.

 

 

 

¿Cuando llegas a casa después de tu turno haces las mismas cosas que hacías antes de estar en esta situación?

 

Esto es interesante, mucha gente se piensa que los médicos llegamos a casa y nos ponemos a ver una película en el sofá con nuestros hijos. Pero la triste realidad es la siguiente. Yo llego a casa y tengo que avisar antes de entrar para que recojan el máximo número de cosas que hay por ahí. Según entro voy directa a la ducha y me lavo con unos productos especiales, al igual que hago con la ropa. La ropa la lavo a mano, así evito traspasar bacterias a la ropa de mis hijos o de mi marido.

 

Cuando acabo de hacer esto pido que me hagan la cena mientras estoy en una habitación yo sola; desde que estamos en esta situación prefiero tomar precauciones y no duermo con mi marido. Me hacen la cena y me la ponen en la puerta. Entonces ellos se van y yo la cojo. Cuando acabo tiro todo a la basura. El plato también, puesto que es de plástico, al igual que los tenedores y cucharas.

 

En resumidas cuentas, esta situación la llevo bastante mal y me está costando mucho ir a trabajar cada día. (Después de estas palabras se derrumba y decido cambiar de pregunta).

 

Vamos con la siguiente pregunta. ¿Conoces a alguna persona, puede ser paciente o trabajador, que haya cogido el coronavirus estando en el CHUAC?

 

Desgraciadamente, sí, conozco a varias personas que han lo han contraído estando ahí dentro, tanto pacientes como enfermeros o incluso personal de limpieza. Creo que ese es un riesgo que todos tenemos que asumir y a la vez el más peligroso. El hecho de que un trabajador lo contraiga indica que mientras esté de turno puede transmitirlo por todo el centro.

 

Uno de los sucesos que más nos ha chocado en estos días ha sido la muerte de una mujer embarazada y de su hijo, cosas como estas son las que hacen que nos vengamos abajo, que pensemos que estamos perdiendo la batalla contra la epidemia y que el número de muertes aumenta cada día. El mundo es un pañuelo y la chica que murió era familiar de una compañera de planta a la que el padre le había muerto por coronavirus. Como puedes ver, estas cosas están más cerca de lo que uno cree y la incertidumbre de saber si a alguno nos va a tocar sufrirlo tanto para uno mismo como para alguien de su familia es desgarrador.

 

En mi caso, por ejemplo, tengo a mi madre, que trabaja como señora de la limpieza en una sala de urgencias en Ourense. A eso súmale también que mi madre está en una avanzada edad y es un plus para que le afecte gravemente. (Aquí se vuelve a derrumbar, así que decido dar por terminada la entrevista, pero antes le hago una última pregunta).

 

 

 

Antes de cortar con esto, ¿quieres decir unas últimas palabras?

 

Quería darle las gracias a todas esas personas que se quedan en casa y que nos ayudan trayendo material hasta aquí porque hace mucha falta. También darle las gracias a Amancio Ortega por todo lo que está haciendo aunque sea algo criticado por algún que otro tiquismiquis.(Se ríe).

 

 

 

Pues, dicho esto, muchas gracias por aceptarme la entrevista y te deseo todo lo mejor, mucha fuerza y muchísimas gracias por todo lo que haces.

 

 

 

ANTÓN SÁNCHEZ CAGIAO. 1.º E BACH.

 

 

 

 

 

 

 

#ENTREVISTAS DESDE O CONFINAMENTO 02 SHARIANA LÓPEZ FAÑA entrevista a Yasmire trabajadora en una clínica de República Dominicana

 Yasmire actualmente vive en la República Dominicana. Trabaja en una clínica de allí llamada Clínica La Concepción. Lleva trabajando cinco años y nunca había visto algo igual. Esta situación le resulta muy complicada por que tiene miedo de llevar el virus a casa, ya que tiene dos niñas pequeñas, que son cuidadas por su madre cuando ella tiene que ir a trabajar, turnos de 24 horas.

 

Hola, mamá. ¿Cambio vuestra forma de traballar por el COVID-19 ?

Sí, en la clínica tomaron cierta medidas, redujeron el personal por si se llegaba a contagiar uno que no contagiase a todos. Estamos traballando 24 horas turnándonos y yendo un día sí y otro no. Desde que la clínica se empezó a colapsar, decidieron tomar solo esta clínica para gentes infectadas y para las que presentaba síntomas.Pixabay License Gratis para usos comerciales No es necesario reconocimiento

 

¿Y qué pasa con las gentes que van a la clínica sin tener esos síntomas?

 

Pues desde que tomaron esa medida, los médicos empezaron a reducir las consultas, que ahora son por teléfono y las gentes que llegan sin ser por ese motivo tienen que ir por urgencia y si necesitan ser ingresados por ciertos motivos que no sean por el virus son trasladados a otro centro.

 

¿Cómo está siendo este nueva forma de trabajar para los enfermeros?

 

No es nada fácil, estamos acostumbradas a trabajar, pero no a trabajar en estas condiciones y psicológicamente a vivir lo que estamos viviendo. Trabajando sin descanso, en especialidades que jamás hemos tocado. Día a día con miedo a fallar, miedo a entrar a una habitación y que el paciente ya no esté con nosotros. No solo porque aceptamos el riesgo de trabajar en condiciones increíblemente duras, el riesgo de contagiarnos de una enfermedad terrible, ver a tus compañeros ir cayendo poco a poco y ver en algunos hospitales cómo profesionales usan bolsas de basura a modo de EPI (equipo de protección individual), sino también porque cuando decidimos estar en esa primera línea de batalla y con muy pocas armas, también sacrificamos muchas cosas que no se ven. Incluso el no poder darle un abrazo a tu hijo, luego de llegar de un día desolador en el hospital, o el hecho de presenciar situaciones realmente dolorosas y tristes como ver morir a una persona sin la compañía de sus seres queridos y sin poder despedirse de ellos y tener que lidiar con esa impotencia día a día y salir llorando.

 

¿Cómo te sientes emocionalmente ante la situación por la que estáis pasando?

 

En estos días es difícil mantener la sonrisa, pero es importante hacerlo. Nuestra actitud es determinante, así como nuestro estado emocional. Debemos apoyarnos en nuestros seres queridos y seguir con un pensamiento positivo. La tristeza, el estrés y la ansiedad debilitan nuestro sistema inmunitario, además de provocarnos otras dolencias. Hoy más que nunca debemos estar fuertes. Para poder llevar bien mi trabajo durante este tiempo tendré que estar muy fuerte no solo físicamente, sino también mental y emocionalmente.

 

¿Cómo te sientes al ir a trabajar ahora?

 

Si les soy sincera, tengo mucho miedo. Pero es momento de ser valientes y sacar nuestra mejor versión. No se imaginan la situación que se vive a diario en un hospital. Cada profesional dando todo de sí, en unas condiciones extremadamente difíciles. Sin tener equipamiento adecuado, ni personal suficiente, tirando de ingenio para poner barreras y evitar caer contagiado.

 

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¿Cree que estábamos preparados para todo esto?

 

No estábamos, ni estamos preparados para algo así, vivíamos a un ritmo frenético y de repente el mundo se para. No estamos equipado para este virus, cada día tenemos menos material desechable para poder protegernos, como son las batas, los guantes, mascarillas y gorros. Tampoco tenemos sitio para los pacientes, ya que con menos de dos mil infectados en el país los hospitales están colapsados. Aquí en esta clínica por eso decidieron tomarla solo para personas con el coronavirus y las que presentan síntomas, pero tampoco tenemos el suficiente espacio para todos, ni suficientes respiradores para todos.

 

¿Tenéis divididos a los pacientes?

 

Sí, los tenemos divididos: por una parte están los infectados y por otra los que presentan síntomas. También tenemos a las personas mayores y a las que tienen una genética con problemas varios, que son los que pueden tener más complicaciones, divididos en otra zona.

 

¿Y tratan por igual a las personas mayores como a los jóvenes?

 

Pues desde mi punto de vista, yo diría que no, ya que las personas mayores y las que tienen problemas varios tienen menos posibilidad de salir por así decirlo, por lo que mayormente nos centramos más en aquella personas que sin tienen la capacidad de combatir contra el virus.

 

¿Cómo es para vosotros estar con el paciente, tenéis algún mínimo de entrada por cada uno?

 

Tenemos orden de intentar entrar las mínimas veces posibles a las habitaciones, eso quiere decir tres veces al día... Y cuando entramos, entramos vestidas/os como astronautas. Intentando dar apoyo y cariño tras una doble mascarilla. Eso no es lo que significa ser enfermera para nosotras/os. Y esto duele. Duele ver como personas se van solas en una habitación y duele ver que no podemos hacer nada. Porque tenemos que protegernos para poder curar y cuidar.

 

¿Cree que esto dejará tu vida marcada de una forma u otra?

 

Seguramente cuando esto termine nos dejará un gran aprendizaje, nos hará más fuertes, responsables y agradecidos. Valoraremos mucho más un abrazo, unas risas con amigos sin estar pendientes del móvil. Lamentablemente habremos pagado un precio muy alto. Sobre todo quienes hayan perdido a un ser querido. Será para muchos de nosotros luego de vivir algo que marcará nuestras vidas de una u otra manera.

 

SHARIANA LÓPEZ FAÑA. 1.º D BACH.

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#ENTREVISTAS DESDE O CONFINAMENTO 01 Diego Martínez Sánchez entrevista a J.M. López

Comezamos a publicación dunha serie de entrevistas realizadas polo alumnado de 1º BAC durante este confinamento. 
Un traballo dirixido polo profeosr de LC, David del Río.
 
 


 
 
«Ni el sistema sanitario ni ningún otro sector estaba preparado para esto»
 
El COVID-19 y la situación que ha creado en nuestro país son el centro de interés informativo en España y en el mundo entero. Los sanitarios viven en primera línea los efectos de esta pandemia, por ello hoy entrevistamos a J.M López, técnico superior de imagen por diagnóstico que habitualmente desarrolla su trabajo en el hospital Abente y Lago, perteneciente al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC). Con sus respuestas nos muestra cómo influye esta situación en su trabajo y en su vida diaria.
¿Cuál es tu función dentro del hospital?
Nuestra función en el hospital es la realización de todas las pruebas necesarias para obtener imágenes médicas con fin diagnóstico, tales como radiografías, TAC , RNN (Resonancia Magnética Nuclear), mamografías etc.
¿Influye la pandemia provocada por el COVID-19 en tu forma de trabajo habitual?
Sin duda ha provocado un cambio radical en nuestro quehacer diario, ya que la inmensa mayoría de los recursos de nuestro servicio, tanto técnicos como humanos, están dispuestos en este momento para una pronta atención a la gente que sufre el Covid-19. Por esa razón, la práctica totalidad de los profesionales de mi área pasamos a trabajar al CHUAC.
¿El sistema sanitario estaba preparado para esto?
Esto es una pandemia sin precedentes, ni el sistema sanitario ni ningún otro sector estaba preparado para esto. A pesar de ello disponemos de un sistema sanitario público muy fuerte en el que todos los profesionales estamos esforzándonos al máximo para revertir la situación.
 
¿Las condiciones en las que trabajas, los medios... son las adecuados?
A pesar de que en los primeros momentos hubo mucho desconcierto y falta de protocolos claros, con el paso de los días y la llegada de más material, nos fuimos adaptando a la nueva situación. En este momento disponemos de suficiente material de protección, aunque tenemos que ser responsables a lo hora de usarlos, no es el momento de desperdiciar mascarillas, guantes, batas...
¿Tienes contacto directo con los portadores del Covid-19?
A todos los pacientes que entran en el hospital con sospecha de tener coronavirus o están confirmados, una de las primeras pruebas que se les hace es una radiografía de tórax y en el seguimiento se hacen radiografías y TAC de tórax, con lo que tengo que responder afirmativamente: sí, el contacto es totalmente directo.
¿Te causa preocupación por lo que te pueda pasar?
Claro que sí , esa forma de trabajar crea tensión y preocupación , ya que el riesgo existe, es real, no hay más que ver el número total de sanitarios contagiados en el país. Esto conlleva la preocupación por nuestra salud y por los de nuestro alrededor. Nadie puede asegurarnos, a pesar del cuidado y de la protección, que no nos contagiemos y que no llevemos el virus a nuestras casas. De todos modos, es mi trabajo y debo hacerlo.
¿Repercute económicamente en tus ingresos?
De momento no ha habido ningún cambio en nuestros sueldos, pero existe una preocupación por la situación económica del país y hay gente a nuestro alrededor que está viviendo ya con pocos ingresos o valiéndose de ahorros. Sé que eso puede hacer que se hagan recortes en lo que cobramos normalmente: no me sorprendería y lo entendería si ese sacrificio lo hacemos todos, desde los que están más arriba (políticos, grandes ejecutivos…) hasta nosotros.
¿Crees que hay algo positivo en esta situación?
Algo positivo siempre hay, aunque sea en una situación tan difícil como esta: el compañerismo entre todos los trabajadores, las donaciones externas, el reconocimiento de toda la sociedad a la labor sanitaria y la recompensa de que cada vez es más gente la que supera la enfermedad.
Diego Martínez Sánchez [1º BAC C]
 

Encontro do alumnado de Literatura Universal 1º BAC con Raquel Vázquez recente gañadora do premio Loewe

O venres 14 de febreiro os alumnos de Literatura Universal terán un encontro con Raquel Vázquez (de 9:35 a 11:15) para falar da súa obra literaria, en particular da poesía. A nosa exalumna Raquel ven de gañar o Premio Loewe de poesía polo seu poemario Aunque los mapas, que será próximamente editado por Visor.

encontro con Raquel Vázquez

Teatro Don Juan Tenorio no Ágora de A Coruña para os 4º da ESO

Tenorio de Zorrilla

20 novembro 2019

O alumnado de 4º da ESO asistirá a unha representación teatral da obra de José Zorrilla no centro Ágora de A Coruña.

Saída ás 9:15

Chegada ás 13:25

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