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suxestión

Febreiro 2023

O MEU CORPO É UN MEMORIAL

O MEU corpo é un memorial
un campo de batalla
un pacto de bandeiras
un plebiscito universal.
O meu corpo é un territorio ocupado
onde libran conquistas poboadores estraños
un non-lugar.

O meu corpo é unha constante inmolación
e eu a limpar as bancadas
dos restos da traxedia
xenerosa cos meus demos e co meu tempo
ao que non temo nin lle escatimo esforzos
para protexer a fráxil criatura que me habita
dos leóns do coliseo.

O meu corpo é un memorial
unha guerra santa
un conflito armado
un desexo saqueado polo imperio
onde se alzan grandes laudatorios
de combates asimétricos.

O meu corpo é un reconto de violencias
unha banalización do mal
un salvoconduto falsario
co engano da libre elección.

O meu corpo é aquiescencia finxida
en pel de paquiderma
convertido en espectáculo viral.

O meu corpo
o meu corpo
o meu corpo
omeucorpo


CAMPELLO, Luz, Ben sabe o mar que posúo o botín das piratas, Galaxia, Vigo, 2022, pp. 13-14.

Data: 
Mar, 31/01/2023 - 14:44

Febreiro 2023

Ansiedad. A mí también me pasa. Manual práctico para jóvenes y adolescentes de Iris Pérez-Bonaventura
    

    Estamos diante dun manual para axudar a nenos e adolescentes a comprender que é a ansiedade e como lidar con ela. Unha invitación a reflexionar sobre a saúde e o equilibrio mental e, ao mesmo tempo, unha ferramenta útil para aprender a xestionar de forma efectiva o estrés académico, social, persoal e/ou familiar. Este libro xorde do traballo da autora, psicóloga clínica especializada en nenos e adolescentes quen, nos dous últimos anos, viu a máis de tres mil adolescentes que sofren medo, nerviosismo e preocupacións constantes. Coa súa experiencia, deu forma a esta obra para axudar a mozos e adolescentes a entender, xestionar e identificar a ansiedade que cada un sente e conseguir cambiar o modo de ver, desafiar e afrontar a vida para poder ser moito máis feliz.

    “(…) Cuando la vieron entrar por la puerta, ninguno de sus compañeros se lo podía creer. «¡Imposible!», exclamaron, convencidos de que era esa clase de persona que no tiene problemas y que nunca necesitaría acudir a un psicólogo. «Lo tiene todo», pensaban, sorprendidos: era guapa, simpática y divertida y ¡tenía un montón de amigos!
    No se daban cuenta de que, como todos, solo veían la imagen que ella presentaba, cómo se mostraba al mundo, no cómo era su vida en realidad. Y es que Lucía era una figura muy conocida. En muy poco tiempo, se había hecho inmensamente popular en Tik-Tok, donde levantaba suspiros. Sus fans se fijaban en absolutamente todo de ella: qué hacía, cómo se vestía y se maquillaba, dónde estaba y con quién. «¡Qué feliz es y qué suerte tiene!», pensaban todos sus admiradores, que no la conocían y no se daban cuenta de que en la plataforma solo se veía la parte  que ella decidía enseñar de su vida: obviamente, la positiva.
    Lucía sabía que había tomado una decisión equivocada hacía un año, por la que dejó de dormir por las noches, pero no sabía cómo cambiar, cómo alejarse de quien le hacía tanto daño. La única persona que conocía su secreto era su prima, quien le repetía día tras día que estaba en una relación tóxica, atrapada en un callejón sin salida. Ella la escuchaba, pero no cambiaba. No podía, porque estaba exhausta.
    Al igual que sus compañeros y ahora amigos, durante los meses de las sesiones grupales, Lucía comprendió que en la vida nunca es demasiado tarde para emprender un nuevo rumbo (páx. 23)

    (…) Eduardo enmudeció de golpe. Escuché cómo se le aceleraba la respiración e intentaba coger aire profundamente varias veces antes de continuar.
    -Recuerdo que me puse muy nervioso, tanto que casi no oí el sonido del móvil-prosiguió-. Era mi madre. Estaba en el coche, aparcada en la puerta de tu consulta, alterada porque no me veía. La tranquilicé diciéndole de forma mecánica que me quedaba poco rato para llegar, pero me sentí raro, porque se lo dije como si no fuera yo el que hablaba, como si fuera otro, ¿sabes? Es muy extraño…
    Eduardo descansó, tomó aire y continuó:
    -A veces creo que me voy a volver loco.
    -No te vas a volver loco-dije, sin poder evitar interrumpirlo-. Cuando tu mente percibe que estás asustado e indefenso y no puedes escapar de la situación, automáticamente, sin que te des cuenta, pone en marcha un mecanismo para intentar ayudarte. Al activarse, notas esa extraña sensación de desconexión entre tu identidad y lo que haces, como si hubiera una interrupción entre tus pensamientos, tus emociones, tu propia identidad y tus acciones. Este misterioso fenómeno tiene un nombre y aparece por un motivo concreto. Nosotros lo llamamos «disociación» y, en el caso que explicas, «despersonalización»; aparece en momentos de mucho estrés o en situaciones traumáticas. Cuando estamos en una situación límite, todos podemos presentar síntomas de distanciamiento y desconexión de la realidad (páx. 45)

    (…) -Lo hago solo cuando no puedo más- continuó Ángel-.
Hay veces que estoy tan mal que necesito hacer algo para calmarme.
    -¿Qué situaciones te hacen sentirte así? -le pregunté.
    -¡Uf! Tendrías que vivir mi vida y lo entenderías… -respondió con tristeza-. Ando solo por los pasillos. La gente me mira… Hay miradas que duelen más que las palabras… No encajo, no me siento parte de ningún grupo. Además, hay un grupito de cuatro chicos y dos chicas que se creen que están por encima de todo. Da igual el lugar en el que esté: el aula, el patio, los vestuarios… Siempre me encuentran, me arrinconan y me insultan.
    -¿Qué te dicen?
    -Que huelo mal, que soy feo, que soy gordo, que soy tonto, que soy gay, que no sé vestir, que soy una vergüenza… Me lo dicen tan amenudo que a veces incluso pienso que igual tienen razón.
    -¿Lo saben tus padres?
    -No- confesó Ángel.
    -¿Y tus profesores?
    -Creo que muchos profes no se dan cuenta… Se meten conmigo cuando el profe está respondiendo la pregunta de un alumno o está ayudando a alguien en el patio; justo entonces cuando nadie los ve, ellos actúan.
    -¿No hay ningún compañero que esté ahí, presente?
    -Sí, pero no hacen nada, porque tienen miedo… Yo los entiendo, todos tenemos miedo.
    -¿Por eso no lo cuentas?
    -Sí. No sé… Me da cosa, ¿sabes? Pienso que igual estoy exagerando… Pienso que, si no digo nada, quizá dejarán de hacerlo… -Ángel suspiró y se sinceró-: También me da vergüenza explicar que se meten conmigo… Vete a saber qué pensará la gente… ¡No que en realidad no está sucediendo nada de esto. Aunque ahora han empezado a darme collejas en el pasillo y me han dicho que, si se lo digo a alguien, me esperarán fuera del instituto para pegarme. Y yo… yo no quiero que pase. Quiero que se termine, por eso no digo nada.
    Ángel se quedó en silencio. Estaba claro que solo estaba contando una parte.
    -Precisamente porque quieres que termine, tienes que decirlo.
    -¡No!- exclamó, negando con la cabeza-. Mi hermana cometió el error de deciros a vosotros lo que me pasaba, pero ya le he dicho que no lo cuente a nadie más.
    -El error no lo cometió ella, Ángel -le contesté, después de unos segundos de silencio. Me aclaré la voz para que las siguientes palabras sonaran claras-: el error lo cometen los abusadores cada vez que se meten contigo. Con un chico como tú: bueno, noble, sensible y confiado.
    Ángel me miró y rompió a llorar. Fue en aquel instante cuando decidió que iba a explicarlo todo. Ya no podía más. Empezó a hablar como nunca lo había hecho, las palabras le salían de la boca sin que él las pudiera frenar, explicaba todas y cada una de las situaciones que había vivido; sin filtros, sin miedos. Por primera vez en meses, la verdad salía a la superficie"(páx. 179)

Data: 
Mar, 31/01/2023 - 13:27

Xaneiro 2023

Toda mi ilusión la he puesto
en la espera de un mañana.
¿Cómo vendrás? ¿Adornado
de blanca flor de retama
o de flor de pensamiento
que de luto se engalana?
¿Vendrás con rojas miradas
o con pálidas miradas?
¿Tendrás voz, tendrás sonrisa,
o no me guardarás nada?
¡Mañana, horizonte en niebla,
fiel timón de mi fragata:
hace tiempo que me llegas
con las velas desplegadas!


Josefina de la Torre (Las Palmas, 1907-Madrid, 2002), in Versos y estampas, 1927.
https://www.museosdetenerife.org/blog/intemporales-josefina-de-la-torre/

Xaneiro 2023

Ben de  Care Santos

   
    Comeza esta narración co enterro de Ben, un mozo de 24 anos (que xa atopamos na triloxía protagonizada por Éric: Mentira, Verdade e Medo),  un mozo ao que ninguén quere lembrar e ao que todos temen. Despois, da man de capítulos moi breves e directos, imos entrando en momentos da súa vida. Coñecemos á súa nai, á súa avoa, ao seu padrasto… Coñecemos as súas querenzas, os seus desexos de medrar… Coñecemos os problemas que tivo, a súa fama de fanfurriñeiro… Coñecemos o momento exacto en que comezou a internarse nun camiño sen retorno… Pero tamén coñecemos o afecto que sentía por Éric, polos débiles, polas causas perdidas. De cando en vez é o propio Ben quen se asoma ás páxinas cuns diálogos que mantén coa psicóloga do centro de menores no que estivo interno por agredir ao pai de Éric. Son diálogos furiosos, cheos de rabia, de angustia, de rancor, diálogos que piden axuda e comprensión a mancheas...

    “O CEIP Pedraforca está ao final dunha rúa en costa que serpea ao redor dun montículo urbanizado. O barrio enteiro construíuse nun terreo montañoso e de difícil acceso. Antes de que os emigrantes recentemente chegados a Barcelona o enchesen de vivendas precarias, alguén pensou en destinalo a cemiterio, pero descartárono porque a zona era demasiado húmida e escarpada. Durante décadas foi o barrio máis pobre e con máis paro da cidade. Un lugar polo que os políticos apenas se preocupaban, coma se o deixase por imposible ou coma se os seus habitantes non fosen da mesma categoría. Así que o barrio está mal comunicado, mal abastecido, mal vixiado. Cando se estraga ou rompe algo, tardan meses, ás veces anos, en arranxalo. Todo o mundo se conforma. Aí vivía Ben cando aínda era Rubén.
    No Pedraforca hai un soto cheo de arquivadores cheos de cartafoles cheos de papeis. A documentación dos moitos alumnos que pasaron polas súas aulas antes de que todos os expedientes fosen dixitais e non fixese falta un lugar físico onde gardalos. Como aquí as cousas sempre chegan máis tarde que a outros lugares, non hai tanto diso. O cartafol co expediente de Ben está exactamente no lugar que lle corresponde segundo o ano en que deixou o centro e a primeira letra que corresponde ao seu apelido na orde alfabética. É un cartafol de cor azul gastada, que contén un bo puñado de follas. O resumo dalgúns anos da vida dunha persoa. As fichas de cada curso, sempre encabezadas cunha foto, as actas dun consello escolar no que se falou del —non moi ben—, os resumos dun par de reunións das titoras coa súa nai e, máis tarde, co seu padrasto. Aí están os boletíns de notas trimestrais, cheos de comentarios, os de fin de ciclo e o de final da primaria. Vendo isto, alguén podería chegar a crer que todo ten un sentido, que a vida ás veces ocorre nunha sucesión de acontecementos ordenados.
    A primeira foto é do primeiro curso de educación infantil. Un neno con perrera, ollos moi abertos e orellas demasiado grandes. Tocoulle a clase dos Caracois. Segundo os informes, era un neno listo, que aprendía rápido, algo tímido. Era máis hábil coas mans que coas palabras.
    A última foto é de sexto. A mesma perrera, os mesmos ollos curiosos e unha melena abundante que lle tapa as orellas. Un alumno pouco aplicado a quen só se lle daban ben plástica e educación física. Bo xogador de fútbol. Rápido, seguro, con bos reflexos. Un desastre coas linguas e un aínda maior coas matemáticas.
   «Traballa por baixo das súas posibilidades». «Fáltalle constancia e esforzo». «Despístase con facilidade». Iso escribían os seus profesores nos informes. E moito máis: «Cústalle aceptar as normas». «Non é capaz de traballar en equipo». «Mostra unha actitude desafiante cos seus compañeiros e mesmo cos profesores». E todo iso antes de chegar ao segundo trimestre de quinto. Antes de que o consello asesor decidise que era un alumno «inadaptado e violento». Antes de que agredise ao seu profesor de educación física. Antes de que lle obrigasen a pedir perdón por iso. Nas fotos que encabezan as fichas escolares véselle cambiar, ano tras ano. Con ou sen perrera, o pelo máis longo ou máis curto, os ollos sempre expresivos, a cara máis redonda, máis alongada... Con todo, hai algo que nunca aparece nas fotos, en ningunha: o sorriso.
    Un neno serio.
  Serio, inadaptado, violento, asocial, agresivo, solitario, conflitivo, potencialmente perigoso.
    Como facemos, cada un de nós, para encaixar todos os adxectivos que outros nos atribúen?
    Cantos adxectivos fan falta para describir a unha persoa?”

Decembro 2022

Neste mes cheo de luminosos desexos de paz volvemos á poesía de Ana María Fernández para non esquecer a todos os que sofren as consecuencias das guerras promovidas por escuros intereses humanos:

A GUERRA

Mirando outra catástrofe
polo burato da triste pechadura,
penso na guerra,
esa malvada que nada entende de profecías
nin de ás.
A que ten ousadas farpas
e afainos á desgraza.
A que non é amiga da compaixón
nin parente da bondade.
A ela dálle igual o debuxo do mapa onde renace.
Se cadra, mañá, sen ir máis lonxe,
abro a ventá
e arrebátame o cheiro a pólvora que a precede,
o estoupido,
ese espanto esencial, nos ollos vidrosos dun cadáver.
Despois das bágoas, eu e todos os que sufran comigo
afanarémonos en pedir unha esmola de amor
aos máis favorecidos;
pero eles non escoitan
porque andarán moi ocupados
en debater, a fondo,
a orixe da nosa miseria.
A guerra...
E que facemos nós para evitala?

Ana María Fernandez Martínez (Palma de Mallorca, 1949), in Incesante vagalume, Galaxia, Vigo, 2021, páx.  56.

 

Decembro 2022

50 cosas que hay que saber sobre física

de Joanne Baker

        É a física un óso duro de roer? Se les este libro verás que non porque nel ofrécesenos unha introdución, comprensible para todos os públicos, dos temas máis importantes da física, desde as Leis de Newton sobre o movemento ata os últimos descubrimentos en física cuántica. Unha obra que relata 50 descubrimentos, leis e teorías da física explicados de forma moi simple e atractiva, con moitos exemplos da vida cotiá e cunha pequena recensión dos seus descubridores.

    Isaac Newton fue uno de los científicos más relevantes, polémicos e influyentes de todos los tiempos. Contribuyó a inventar el cálculo,explicó la gravedad e identificó los colores que componían la luz blanca. Sus tres leyes del movimiento explican por qué una pelota de golf sigue una trayectoria curva, por qué nos vemos empujados hacia el lado externo de un coche que gira y por qué notamos la fuerza a través de un bate de béisbol al golpear la pelota.
    Aunque en época de Newton las motos aún estaban por inventarse, sus tres leyes del movimiento explican cómo sube un piloto acrobático por la vertical «pared de la muerte» y cómo corren los ciclistas olímpicos por las pistas inclinadas.
    Newton, que vivió en el siglo XVII, se considera uno de los intelectos más destacados de la ciencia. Su carácter altamente inquisitivo le llevó a comprender algunos de los aspectos en apariencia más simples y sin embargo profundos de nuestro mundo, tales como la razón por la que se curva una pelota lanzada al espacio, por qué las cosas caen hacia abajo y no hacia arriba, y cómo se mueven los planetas alrededor del Sol.
    Cuando no era más que un estudiante corriente en Cambridge en la década de 1660, Newton se inició en la lectura de las grandes obras de la matemática. A través de ellas se alejó del derecho civil para aproximarse a las leyes de la física. Más tarde, encerrado en su casa durante un período sabático cuando la universidad cerró por un brote de peste, Newton dio los primeros pasos para desarrollar sus tres leyes del movimiento.

[...]Encontrar vida en cualquier otro lugar del universo sería el mayor descubrimiento de todos los tiempos. Enrico Fermi se preguntaba por qué, dada la edad y la inmensidad del universo, y la presencia de miles de millones de estrellas y planetas que han existido durante miles de millones de años, todavía no nos ha contactado alguna civilización alienígena. Ésta era su paradoja.
    Nuestra galaxia contiene miles de millones de estrellas y en el universo hay miles de millones de galaxias, es decir, que hay millones de millones de estrellas. Si tan sólo una fracción de éstas tuvieran planetas anclados, serían muchísimos planetas.Si una fracción de esos planetas albergaran vida, habría millones de civilizaciones en el espacio exterior. Entonces, ¿por qué nunca las hemos visto? ¿Por qué no se han puesto en contacto con nosotros?
    Ecuación de Drake
    En 1961, Frank Drake escribió una ecuación para calcular la probabilidad de que una civilización extraterrestre contactable habitara en otro planeta de la Vía Láctea...                   

                                                                                           (pp. 9 e 259)

Lendo non temos "Nada que perder"

Onte, 8 de novembro, sacámonos de enriba unha espiña: tras varios anos in mente convertemos in re, fixemos realidade o Pedra do Acordo de adultos.

Ao redor de Nada que perder (a última novela de Susana Fortes) dez adultos, pertencentes ao profesorado e ao persoal de administración e servizos, falamos de Blanca Suances e de Lois Lobo “un adolescente con acné que practicaba piragüísmo en el equipo del instituto San Paio” que “andaba polas tascas del casco viejo con los libros bajo el brazo” colgando ás aulas acompañado dunha “jovencita de pelo largo”, indo da man “por las calles empinadas de piedra con balcones de hierro forjado y galerías acristaladas, en las que siempre había alguna mujer cosiendo que los miraba por encima de las gafas cuando se daban un arrumaco” e que unha noite improvisaba “un fado con la guitarra en la plaza de la Estrella, frente al Miño”. Na nosa posta en común a partir da novela non faltaron referencias aos “nenos de Trasaguas”,  aos mecanismos selectivos da memoria, aos tópicos da Galicia rural e o carácter dos seus habitantes, ás supersticións e á mitoloxía, ás pegadas da Guerra Civil no Baixo Miño, ao contrabando e o narcotráfico, á queima de libros... O tempo pasaba e quedamos citados para o próximo 22 cando remataremos con Nada que perder e comezaremos con Golpes de Luz.

De certo, os adultos lendo e comentando as nosas lecturas non temos “Nada que perder”

Novembro 22

MARIPOSA EN CENIZAS

Hoy te escribo, Señor, y te pregunto
por la escondida luna de mi muerte;
por sus manos de hielos afilados
como agujas que cosen telarañas;
por esa muerte mía, sólo mía,
que aún no está madura por tus campos.

Tú, Dios, para matarme,
para volverme a
Ti y a la sombría
cuna de donde vine, has de abrasar mis alas
y desatarme en nube pálida de ceniza
y aplastarme en la luz última de una tarde.

Y yo he de bailar,
con mi vestido gris de polvo y niebla,
frente al cielo amarillo y el sol frío,
sobre tus rosas y arrayanes muertos,
arrastrando mis alas desgarradas
igual que un breve cisne de las flores.

Y te pondré en la mano
dos lágrimas de luz y sal, como un pequeño
quejido por mis alas ardidas ya y cenizas
desde que me las diste un octubre lejano.

Cuando tuvo mi nombre un lugar en el aire
y me llamaron «Julia» para hacerme más sitio.

Julia Uceda  (Sevilla, 1925),  
in Mariposa en cenizas  (1959)
https://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/2017.antologia.julia_.uceda_.pdf, páx. 26

Novembro 22

Trece avisos. Contos para ler pola noite

de   Paula Carballeira

    Que é o medo? O medo é a reacción que se produce ante un perigo inminente, é unha emoción corrente que nos afecta a todos os seres humanos. Do medo sabe moito Paula Carballeira. Ela comezou a contar historias de medo para intentar explicar o que non coñecía xa que aí se agochaban os seus arrepíos infantís.
    A autora crea e recrea o medo a través de 13 avisos dos agochos do medo que ben poden estar en golpes na parede, en pasos no faiado, portas pechadas, bonecas, prantos de bebé, manciñas frías...
    Cada capítulo do libro divídese en tres partes: un microrrelato escrito por alumnado, un conto de Paula e a explicación ou "aviso" daquel elemento que se vai tratar.
    
    Vivo a poucos pasos de onde nace a néboa.
   Sobe desde o río, envolve a casa e tarda en esvaecerse. Debe ser esa a razón de que o medo ande sempre ao meu redor, tamén polo día. Vexo e non vexo os contornos das cousas, da xente que se cruza comigo polos camiños, e ben poderían ser pantasmas que desaparecen de súpeto, á volta dunha curva. De feito, gústame pensar que aínda existen misterios que non podemos explicar, só imaxinar.
    Cando era pequena, discutía coa miña nai porque eu nunca quería ir para a cama nin apagar a lámpada da mesa de noite. Ela non sabía que viñan visitarme monstros, vampiros, lobos, ánimas en pena na forma de espíritos choróns que se anunciaban cun aire xélido. Eu mantiña os ollos abertos e intentaba pensar noutra cousa, pero escoitaba pasos lixeiros que se achegaban, respiracións e ouveos apagados do outro lado da xanela. Coido que por iso comecei a ler contos de terror e a escribilos. Polo menos podía poñerlles nome a eses medos, pechalos nas palabras e descubrir ou inventar maneiras de desfacerme deles.
    Todas as persoas temos medo. Ás veces temos os mesmos medos e ás veces temos medos diferentes. Cando a luz fai recuar as sombras, parécenos que non hai nada que temer, ata que volve caer a noite. Na escuridade, asáltanos a sensación de que asexan criaturas terribles coa malévola intención de facernos dano. Un susto déixanos sen respiración durante uns intres, e sen mobilidade, e sen posiblilidade de reacción, coma bonecos ou boncecas nas mans do descoñecido. Sentímonos tan fráxiles, tan insignificantes. Queremos que veña alguén de confianza para dicirnos que non pasa nada, para abrazarnos se fai falta.
    Podes ler os contos que están neste libro un por un, ou podes ler varios, mesmo todos, pero despois vai ser difícil atopar o sono, ou iso espero. Os contos de medo intentan espertarnos, manternos alerta, chamar a nosa atención sobre o que aínda non coñecemos.
    Din que hai avisos que anuncian que algo extraordinario está a piques de acontecer. A miúdo non nos decatamos, agás por uns incómodos arrepíos que sentimos nas costas, unha molesta sensación de que alguén nos observa. 
(...)   

DENTES AFIADOS, OLLOS AMARELOS
Una rapaza volve soa á súa casa.
    Soa.
    Despois da medianoite.
   Foi cear coas súas amigas de instituto. Agora que está na universidade case non as ve.
    É a única que non vive nese barrio.
  Está nunha rúa que non coñece, unha rúa que desemboca nun aparcadoiro.
    Escoita uns pasos detrás dela.
    Moitos pasos.
    A rapaza ve reflectido nos vidros dun coche o grupo que a persegue.
    Mozos e mozas coma ela.
    Coma ela, non.
    Sorrín, e entre os seus labios asoman uns dentes afiados. Dentes de can. Dentes de lobo (...)

Outubro 22

RECEITA

Ando ás cegas entre acordos, marxes e fronteiras.

Sóbeme a temperatura,
dóeme a tripa,
danme ataques de ansiedade
ao contemplar os rostros da maldade.
Preciso dun xarope con urxencia
para convivir cos disfraces da traxedia,
para dixerir o veleno da existencia,
para coñecer os motivos de tanta desolación,
para procurar unha saída á depresión,
ao mal de ollo,
á barbarie da guerra,
á emigración forzosa,
á construción de muros,
á perda dos sorrisos,
á demencia colectiva que xustifica a bágoa,
sempre que sexa noutros ollos...
Doutor, necesito unha receita,
un medicamento eficaz contra as pandemias,
unha pílula de poesía,
e... non me diga que xa non se fabrican!


Ana María Fernandez Martínez (Palma de Mallorca, 1949), in Incesante vagalume, Galaxia, Vigo, 2021, páx.  68.

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by Dr. Radut