El Plan de Bienestar Emocional pone a disposición de los centros educativos 24 actividades para prevenir y atenuar la influencia de la pandemia

Román Rodríguez destaca que el novedoso plan servirá “para avanzar en un modelo en el que los centros son mucho más que un espacio de docencia, también lugares de convivencia en los que aprender valores como la confianza en un mismo”
El objetivo es suavizar el efecto de covid en el desarrollo académico, reforzar la autoestima y favorecer las actitudes positivas frente a los problemas
El Plan incluye tres fases: detección, fortalecimiento de la resiliencia y las competencias emocionales y consolidación y preparación del próximo curso
Distribuye propuestas didácticas en cuatro ejes -Conecta, Respeta, Regula y Vive- para facilitar su aplicación sencilla por parte de todo el profesorado
Mié, 17/02/2021 - 13:44

El conselleiro de Cultura, Educación y Universidad, Román Rodríguez, presentó hoy el Plan de Bienestar Emocional, una estrategia integral aprobada la pasada semana por el Comité Educativo que asesora al Gobierno autonómico. El documento busca prevenir posibles problemáticas derivadas de la pandemia tanto entre el alumnado, para que este tipo de situaciones no afecten a su desarrollo académico, como en el profesorado, a quien aporta numerosas herramientas con un enfoque pedagógico, metodológico y sanitario.

El titular del departamento educativo de la Xunta de Galicia explicó que la actual situación de covid-19, con la que llevamos conviviendo casi un año, puede generar en la comunidad educativa angustia, estrés o ansiedad, “pues los colegios e institutos no son ajenos a las difíciles situaciones personales y laborales que muchas familias están afrontando”, afirmó. La hoja de ruta que supone este plan “tiene por objetivo dotar a los centros de herramientas y recursos para afrontarlo de la mejor manera posible”, resumió.

“Este plan servirá para avanzar en un modelo en el que los centros son mucho más que un espacio de docencia, en el que también son lugares de convivencia en los que aprender valores como la autoestima o la confianza en un mismo”, declaró el conselleiro.

El objetivo es favorecer la resiliencia, a través del refuerzo de los procesos que integran la capacidad para afrontar las adversidades y salir fortalecido de ellas, así como un mejor desarrollo de las competencias sociales y emocionales para manejar situaciones de este tipo de forma apropiada e impulsar elementos relacionados con la autogestión personal como la autoestima, la actitud positiva ante la vida, la responsabilidad, la capacidad para buscar ayuda y recursos o la inteligencia interpersonal, entre otros.

Agradecimiento a los profesionales implicados

Román Rodríguez estuvo acompañado en la rueda de prensa por parte de los expertos que elaboraron el plan, en concreto por María Victoria Fernández, del Equipo de Orientación Específico (EOE) de A Coruña, y Luis Sánchez Santos, pediatra de atención primaria; ambos miembros del grupo de inclusión del Comité Educativo. A ambos, y a este grupo en general, quiso agradecer su trabajo, un reconocimiento que también hizo extensivo al profesor Ángel Carracedo, que colaboró en la elaboración del documento.

Asimismo, puso en valor las aportaciones del grupo de trabajo constituido en el seno de la Consellería de Educación el pasado año para analizar la situación de los centros desde el punto de vista de la salud emocional, aportaciones que sirvieron de base para este plan.

Medidas inmediatas y a largo plazo

El plan presentado hoy y compartido con la comunidad escolar se va a trasladar a los centros con el fin de mejorar el bienestar emocional de la comunidad escolar, entendido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el “estado de ánimo en el cual la persona se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar de manera más productiva y puede hacer una contribución a la comunidad”.

Tal y como explicó el conselleiro, se propone una intervención en tres fases para desarrollar el acompañamiento al bienestar emocional en los centros educativos. La primera de ellas, que se pone inmediatamente en marcha en esta segunda mitad del curso, se centrará en la detección y el acompañamiento, mientras que la segunda tendrá como objetivo el fortalecimiento de la resiliencia y de la competencia emocional. La tercera fase será de consolidación, planificación y organización del curso 2021-22.

El Gobierno gallego busca de este modo detectar los posibles incidencias en la normalidad del ámbito educativo ocasionadas por problemas emocionales, abordarlas desde una perspectiva de redes de acompañamiento en la comunidad escolar y fortalecer las competencias que ayuden a superar esta situación, para salir reforzados.

Pautas de observación y modelos de intervención

El objetivo principal de la fase 1 es detectar situaciones de malestar, ansiedad o sufrimiento en el conjunto de la comunidad educativa y dotar de recursos para el acompañamiento e intervención a través de redes de apoyo que protejan a la persona o personas afectadas y reduzcan su vulnerabilidad, creando espacios y tiempos virtuales para compartir emociones y propuestas.

En este sentido, el plan propone pautas de observación para la detección de problemas de bienestar emocional, así como modelos de intervención para el fortalecimiento de las redes ya existentes y la creación de otras nuevas.

Asimismo, hace una propuesta didáctica grupal de educación emocional de 24 actividades estructuradas a través de cuatro ejes: Conecta, que favorece la creación de espacios de comunicación y escucha y la identificación de las emociones propias y ajenas; Respeta, dirigido a tomar conciencia de los nuevos cambios en los hábitos y relaciones sociales habida cuenta las normas higiénico-sanitarias derivadas de la covid-19; Regula, que desarrolla aspectos relacionados con la regulación emocional y el afrontamiento de los conflictos para aprender a tolerar la frustración y evitar situaciones de estrés; y Vive, para el fomento de actitudes positivas, sentimientos de gratitud y solidaridad con el fin de reconocer el esfuerzo y generar un beneficio común.

Formación para el profesorado y escuelas de madres y padres

Estas 24 actividades diferentes son explicadas al por menor en el plan, lo que favorece su desarrollo por parte de los centros educativos. Además, todas las propuestas comparten la misma estructura para facilitar su manejo, contemplan varios escenarios para dar respuesta a cualquier realidad que pudiera derivarse de la situación que estamos viviendo e incluyen una autoevaluación para medir el grado de satisfacción conseguido por el alumnado.

La segunda fase está centrada en el mantenimiento del bienestar y en dotar de instrumentos de resiliencia y mejora del afrontamiento a la comunidad educativa. Para conseguirlo, se proponen continuar trabajando a través de dichas 24 propuestas didácticas y se incluyen también en esta fase acciones formativas a través de la red de formación, con la colaboración de los Equipos de Orientación Específicos.

En este sentido, se proponen una formación específica para los departamentos de orientación, otra para los docentes, así como un curso para desarrollar en el marco de los Planes de Formación de Profesorado en Centros. Asimismo, se proponen una formación dirigida a las familias que se podrá abordar desde las propias escuelas de madres y padres o en actividades a través de plataformas digitales.

Internet, videojuegos y hábitos saludables

El objetivo principal de la tercera fase es dotar los centros de recursos a medio y largo plazo y de planificar el curso 2021-22. Para eso, se impulsará la concienciación sobre los usos problemáticos de internet o de los videojuegos, así como la formación para fomentar sus usos saludables.

Por otra parte, se fomentarán las acciones formativas y de concienciación específicas en el ámbito de la salud mental para toda la comunidad educativa, con especial énfasis en el profesorado de secundaria. También se impulsará la colaboración con las entidades que trabajan en el cuidado del bienestar emocional o el trabajo sobre este aspecto en los Contratos Programa y en los Planes de Convivencia de los centros, entre otras iniciativas que favorezcan la construcción de conocimiento en este ámbito y la difusión de buenas prácticas dentro del propio sistema.