La mayor parte de las familias están satisfechas con el centro educativo de sus hijos y con su clima de convivencia

El conselleiro de Cultura y Educación, Román Rodríguez, presentó hoy el resultado del cuestionario realizado a profesorado, familias, alumnos y personal no docente que ofrece una exhaustiva diagnosis del estado de la convivencia en Galicia y servirá de base para que los centros actualicen y adapten sus propios planes
La mayor parte de los encuestados consideran que la convivencia mejoró nos últimos tres años y la percepción de evolución positiva multiplica por cuatro la negativa
Más del 80% de todos los colectivos consultados aprecian que no hay problemas de convivencia o que se dan casos puntuales
Cerca del 85% de las familias declaran que sus hijos no han padecido ninguna conducta contraria a la convivencia
Los conflictos más percibidos por los rapaces y chavalas son interrumpir en la clase, insultar, poner apodos o reírse de otra persona; y los espacios donde más se producen son los recreos y en las entradas y salidas del centro
La Consellería apuesta por el refuerzo de la formación del profesorado, la creación de Escuelas de Madres y Padres, y la potenciación del sistema de mediación como líneas para seguir avanzando en la mejora de la convivencia escolar en Galicia
Vie, 18/03/2016 - 13:43

El conjunto de la comunidad educativa gallega considera que nos centros escolares de Galicia existe, en líneas generales, un buen clima de convivencia; y que los conflictos que se producen son mayoritariamente de carácter puntual. Asimismo, la inmensa mayoría de las familias declara abiertamente estar satisfecho con el centro a lo que asiste su hijo o hija. Así se desprende de los resultados del cuestionario que la Consellería de Cultura y Educación realizó en noviembre para testar el estado de la convivencia escolar, y que hoy fueron presentados por el  conselleiro Román Rodríguez ante el Consejo Gallego de la Convivencia.

El titular del departamento educativo explicó que la envergadura de esta encuesta -en la que participaron casi 200.000 personas entre docentes, familias, alumnado y personal no docente- permite disponer de una exhaustiva diagnosis sobre la situación de la convivencia y, de esta forma,  afinar en la toma de decisiones y en la implementación de medidas más idóneas basadas en evidencias, tanto en el caso de los propios centros como de la administración educativa.

El conselleiro destacó que el índice de satisfacción general de las familias (el 81,1 por ciento así lo manifiesta) es muy elevado; y que más del 90 por ciento del profesorado y del 86 por ciento de las familias consideran que su centro está bien cuidado. Asimismo, la mayor parte del alumnado (80 de cada 100) consideran muy o bastante importante aspectos como cumplir las normas, obedecer y respetar al profesorado o ayudar a los compañeros.

Evolución positiva nos últimos tres años

Otro dato salientable es la evolución de la convivencia en las aulas, ya que más de la mitad de los encuestados señalan que la convivencia mejoró nos últimos tres años, una percepción en la que coinciden prácticamente todos los colectivos entrevistados. De hecho la percepción de evolución positiva multiplica por cuatro a la percepción negativa.

Asimismo, más del 80 por ciento de los colectivos citados aprecia que no hay problemas de convivencia en las aulas o, en caso de producirse alguna situación conflictiva, son casos de carácter puntual. Tanto docentes como alumnos coinciden en que la vía del diálogo es la más efectiva para la resolución de los conflictos.

Conductas contrarias a la convivencia y espacios donde se producen

En el caso de las familias, 85 de cada 100 declaran que sus hijos no han padecido ninguna conducta negativa. Los que manifiestan que sí (un 8,5 por ciento), señalan que la conducta contraria a la convivencia percibida como más habitual son las amenazas e insultos, seguida en segundo lugar de reírse de un compañero o poner apodos.

Esta percepción es bastante coincidente con el manifestado por los alumnos, ya que el 80% declara abiertamente en el haber padecido ninguna conducta negativa. Entre las más habituales señaladas por los alumnos están interrumpir en la clase, insultar, poner apodos o reírse de otra persona y llegar tarde la clase. Los recreos o a la entrada y salida del recinto escolar son los espacios más proclives la este tipo de conflictos, por lo que el conselleiro apeló a la implicación de todos los colectivos para frenar este tipo de comportamientos.

Refuerzo de la formación, escuelas de madres y padres y mediación

Román Rodríguez subrayó que esta diagnosis es una herramienta de trabajo fundamental para avanzar en la convivencia y, a la vista de los resultados, hay una serie de aspectos en los que la Administración va a incidir de cara a el futuro.

Uno de los más destacados es el refuerzo de los aspectos formativos del profesorado, tanto en el conjunto de los centros como con iniciativas concretas adaptadas la cada centro, reforzar el papel de la figura del tutor dotándolo de más medios formativos, de herramientas pedagógicas y de habilidades sociales; y diseñando orientaciones específicas para los espacios más conflictivos (recreos y entradas y salidas de los centros).

Asimismo, explicó que hay que fortalecer la participación de las familias y lograr una mayor implicación. Para eso, se comprometió a potenciar las Escuelas de Madres y Padres, creando una estructura estable en red para la formación de las familias.

Otra de las líneas de trabajo pasa por potenciar la mediación, un recurso que se entiende como muy valioso en la prevención y abordaje de conflictos en el ámbito educativo en los que estén implicados profesores y alumnos.