La Xunta y la Fundación Alcohol y Sociedad colaboran para la prevención del consumo entre el alumnado de secundaria

Se desarrollará un proyecto piloto con centros educativos de Santiago, con la previsión de ampliarlo durante cuatro cursos al resto de Galicia
El programa cuenta con formación para docentes, alumnos y familias, a través de tres iniciativas con recursos e información científica y rigurosa
Dom, 02/05/2021 - 12:04
 El conselleiro y el director de la entidad firman un convenio
El conselleiro y el director de la entidad firman un convenio

El conselleiro de Cultura, Educación y Universidad, Román Rodríguez, y el director de la Fundación Alcohol y Sociedad, Bosco Torremocha, han firmado un convenio de colaboración para la prevención del consumo de alcohol entre el alumnado de secundaria. En el acto participó también la directora de Relaciones Institucionales de esta entidad, Silvia Jato.

Al amparo de este acuerdo se desarrollará un proyecto piloto en institutos de Santiago de Compostela, para lo cual la Fundación pondrá a disposición del departamento educativo de la Xunta de Galicia su experiencia, recursos humanos y materiales, así como la formación para el profesorado que sea precisa para la realización de las actividades propuestas. Tal y como explicó el conselleiro, el convenio comenzará a aplicarse en el presente curso 2020/2021, con la previsión de ampliarlo durante cuatro cursos al resto de Galicia.

El conselleiro destacó que “la difusión de hábitos de vida saludables entre los más jóvenes es una de las líneas transversales de actuación del departamento educativo del Gobierno gallego” y señaló que la firma de este acuerdo de colaboración “abre una nueva oportunidad de seguir avanzando en la consecución de objetivos en este ámbito”.

Por su parte director de la Fundación Alcohol y Sociedad indicó que “para nosotros es una gran noticia poder iniciar nuestras formaciones y programas en Galicia, sobre todo contando con el respaldo de la Xunta de Galicia, con quien compartimos el objetivo de evitar en todo momento el consumo de alcohol en menores de edad, en especial a través de la educación, que es la mejor herramienta de prevención.”

Menores ni una Gota

En concreto, la colaboración consistirá en el desarrollo en los centros educativos de la oferta educativa Menores ni una Gota, compuesta por tres subprogramas, cada uno de ellos dirigido a un público concreto y con una metodología específica.

El primero de estos subprogramas, llamado también Menores ni una Gota, se basa en formaciones presenciales o en línea impartidas por monitores expertos en ciencias sociales, que ofrecen a los jóvenes información científica y rigurosa sobre el consumo de alcohol y las consecuencias negativas de iniciarse en su consumo siendo menor de edad. Las actividades están dirigidas y adaptadas a alumnos de ESO, Bachillerato y FP, de entre 12 y 18 años.

El segundo de ellos, Las Caras del Alcohol, está dirigido a alumnos de entre 11 y 16 años (1º a 4º de ESO), sus familias y profesorado y se centra en los estudiantes que en pasados cursos desarrollaron el primer subprograma. A través de la web de la iniciativa los profesores acceden a la información y a los ejercicios, divididos por bloques temáticos, así como a una sección donde obtener respuestas y asistencia delante de dudas.

La importancia de las familias

El tercero de los subprogramas está centrado en el trabajo educativo con las familias, ofreciéndoles herramientas para facilitar el tratamiento de situaciones cotidianas relacionadas con la educación de sus hijos, así como una información rigurosa sobre el alcohol y la adolescencia, facilitando la comunicación con los hijos.

El objetivo de este conjunto de acciones es concienciar a los adolescentes y a sus familias sobre las consecuencias negativas que tiene el alcohol en los menores de edad, evitando el inicio de su consumo entre los jóvenes, una tarea en la que es fundamental la labor de las familias.

El programa Menores ni una Gota nació en el año 2000 y se ha desarrollado en comunidades como la de Madrid, Andalucía, Cataluña, Cantabria y Extremadura, donde se ha formado a más de dos millones y medio de menores. La iniciativa es auditada anualmente por los centros participantes y por el Instituto Deusto de Drogodependencias, que concluye que siete de cada diez menores formados con este programa mejoran su relación con el alcohol retrasando su edad de inicio al consumo o dejando de beber si ya se iniciaron.