S2503004 El patrimonio histórico y cultural local como recurso educativo
Francisco Asorey, una recuperación necesaria
El escultor que dio alma a Galicia en piedra y madeira
Sáb, 20/12/2025 - 21:54
Francisco Asorey es el escultor gallego más importante de la primera mitad de el siglo XX, relevante también a nivel nacional. Se forma en el naturalismo y en el modernismo o simbolismo, estilos en los que realizará sus primeras obras y que después evolucionará hacia el regionalismo y un estilo muy personal.
Su obra escultórica se encuentra esparcida por toda Latinoamérica y España, donde destaca Galicia y sobretodo Santiago de Compostela, ciudad en la que vivió y en la que tuvo sus dos talleres de los que salieron toda sus producciones.
La actividad presenta tres partes:
- Por la mañana:
- Conferencia "A vida y la obra de Francisco Asorey" por Maribel Iglesias Baldonedo.
- Recorrido por la compostela de Francisco Asorey: IES Rosalía de Castro, a un lado del busto de José Ibáñez que se conserva en el instituto, talleres de Caramoniña y Santa Clara, Campiño del Carme, las placas a Bernardo Barreiro o al doctor Carracido, los bustos de Lino Torres y Ramón Aller del edificio del rectorado, o el retrato de su esposa que se guarda en el Pazo de Raxoi, la Facultad de Medicina, donde trabajó Asorey como escultor anatómico y donde se verán diferentes placas y los bustos de Roberto Novoa Santos o Alejandro Rodríguez Cadarso, Museo do Pobo Galego, Panteón de Gallegos Ilustres donde está soterrado, Hotel Compostela, escultura de Sano Franciso de Asís...
- Por la tarde:
- Visita guiada a la exposición: Francisco Asorey, una recuperación necesaria. Entre las piezas destacadas se incluyen algunos de sus primeros trabajos más notables, como Lo Jondo (1914) y Caballeros negros (1915); la escultura de Sano Francisco que le valió la primera medalla en la Exposición Nacional de 1926 y también las esculturas femeninas Naiciña (1921), Ofrenda a Sano Ramón (1923) y El Tesouro (1924), en las que sintetiza los valores de la cultura popular gallega y reivindica la resistencia del rural. También el espectacular Cristo de Moià (1952), una obra de madurez en la que parte de los valores románicos para presentar una crucifixión inquietante y reflexiva a la vez sobre el sufrimiento y la inmortalidad.
- Datos de interés:
- Código en fprofe: S2503004
- Título: El patrimonio histórico y cultural local como recurso educativo
- Fecha: 17 de enero de 2026
- Ponente: Maribel Iglesias Baldonedo